Que bonito es ir a pasear en otoño con tu pareja por el parque. Es tan romántico que, una tarde de otoño, te sientes un rato a charlar en la hierba con ella, reconquistarla, cortejarla… Y si no tienes pareja, siempre te puedes llevar a la muñeca hinchable, claro que sí, si el amor no conoce barreras.

llevando a las novias al Parque

Es más, se me ocurre que a la próxima boda familiar te puedes llevar a tu vagina en lata y sentarla en la mesa con el resto de invitados, ¡viva el amor libre!

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2 Respuestas a “Amor en el parque”
  1. Víctor dice:

    No sé qué da más mal rollo, si el hecho de que paseen muñecas como si fueran personas, que las muñecas sean estilo manga y no reales, o que representen a sendas colegialas. No me imagino a estos zagales (a simple vista marciano-japoneses) cuando se echen una novia de carne y hueso en la cama: “Cielo, eh… podrías quedarte quieta y abrir mucho los ojos… es que tengo una fantasía que… ehm, es muy largo de explicar….”. Japón está necesitada de psicoanalistas a puñados. La crisis argentina se hubiera solucionado hace años, si el gobierno hubiera promovido cursos de japonés… Un gran blog. Un saludo.

  2. ChicoPC dice:

    @Victor, eso de que estos dos se echen novia de carne y hueso me parece a mi que no va a ser, eh?. No me imagino a la novia entrando en casa y encontrándose a “su ex”, que no tiene pinta de ser muñecas deshinchables que se guardan en un cajón.

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