Si por algo se caracterizan los japoneses es porque no hacen cosas que se salgan de lo normal.
Ni tienen Nenucos yacuza, ni tienen trajes antiolor, ni se limpian los oídos con objetos raros, y ahora tampoco les da por tener un muñeco de un gato atropellado para que jueguen los niños.

Con sus simpáticas huellas se neumáticos y sus adorables tripitas fuera. Quién no regalaría uno de esos a sus hijos, si está para comérselo (que no descarto que sea una comida) .
Ampliación
Según me cuenta la Señorita Puri en los comentarios, ya existían los peluches de animales atropellados, más monos todavía que los juguetes japoneses.

Si es que queda demostrado, los japoneses sólo saben copiar.
Vía | I am bored
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madre del amor.
Ya había peluches atropellados, por cierto, mira.
http://www.senoritapuri.com/2008/04/peluche-atropellado-roadkilled-teddy.html
Gracias Señortia Puri, te lo cojo prestado un momento, luego te lo devuelvo :)
¡Qué asco, por Dios!
Para colmo, estoy comiendo galletitas… estaba, mejor dicho, porque ahora se me fue el hambre. Esos juguetes me dan mucha impresión y mucha rabia; todavía no puedo entender cómo puede fomentarse la violencia y el maltrato hacia los animales de una forma tan descarada! El chico que juegue con eso, seguro que, al crecer, acaba siendo un veterinario cirujano o un asesino serial… o las dos cosas.
@Janet Chalou, mujer, si sale cirujano veterinario está muy bien. Lo de asesino en serie pues ya no tan bien.