Para los traceur, la gente que practica el parkour, la ciudad es un parque de juegos, los obstáculos no existen, son auténticas gacelas urbanas. Se entrenan hasta el límite, llevando su cuerpo al extremo. Son atletas de élite.
Un gran parkour lo ha de saber tener todo: andar por cornisas estrechas a gran altura, piruetas acrobáticas, saltos de precisión milimétrica…
Y la música hace mucho, que si encima lo veis sin música no os digo nada.
Vía | Desvariandoando
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Uffff, los pelos de punta. Que reflejos felinos.