(… y continuó)

El ahorrativo

El ahorrativo ahorra de todo. Hay que reconocerle que lo tiene todo bastante optimizado.

Entra al servicio con un libro bajo el brazo (normalmente de rol), nada más entrar por la puerta se va desabrochando el cinturón, a su bolita, da igual si hay alguien más en el baño o no (yo sólo lo he presenciado cuando como mínimo estabamos el y yo, pero vamos, ya me extrañaría a mi que cuando no hay nadie se hiciese el recatado… aunque cosas más raras eh visto).

A medida que va acercándose a un retrete libre ya va desabrochándose los botones, en cuanto llega el retrete, ya dentro de la cabina, gira.

Ya enseñando el calzoncillo, con las manos a los lados del mismo y dispuesto a bajarselo del tirón, uno se teme lo peor. Y es que pese a que ya tiene el culo en pompa, los pantalones medio bajados, y las manos agarrando a los lados del calzoncillo, ¡¡no ha cerrado la puerta!!.

Te recorre un escalofrío (tampoco es que sea muy agraciado el chico) y de repente, sin que todavía sepa exactamente con qué parte del cuerpo lo hace, ¡ZAS!, cierra la puerta y se deja intuir como cae en la taza ya sin calzoncillos que le cubra el culo.

Todo en menos de 15 segundos.

Y como un ahorrativo no lo es sólo en momentos puntuales, una vez que ha acabado su tarea, abre la puerta y sale del cuarto de baño sin tan siquiera lavarse las manos para no malgastar una sola gota de agua. También por ahorrar y con tan semejante gesto debe ahorrar en amigos y en apretones de manos.

Yo sólo espero que los libros sean propios y que no los vaya dejando por ninguna biblioteca.

El jugón

Este es fácil de definir, cuando estoy sentado en la taza, hay veces que se se oye cómo se ocupa la cabina de al lado, los ruidos son muy claros, primero el golpe del cinturón en el suelo, luego un “ahhhh” como diciendo “joder que a gustito se está sentado”, y por último el ruido de las teclas jugando…

El que lo atasca

¿Cómo es posible que haya un tio que siempre atasca el mismo servicio?, ¿qué caga, muñequitos de esos que cuando entran en contacto con el agua crecen al triple de su tamaño ?, ¿piedras?

El ruiditos

Este es muy simpático y risueño, muchas veces entra cantando, agradeciendo a la vida el sol de la mañana, la brisa en la cara, repartiendo su felicidad con su canto. Y que coño, porque se va a callar porque tenga que dar unos empujoncitos, eso añade poesía a la canción, un ritmo diferente, un vibrato ahogado.

Hay algo maaaaas bonito que entrecortar el canto por el esfuerzo que requiere cagar…. No señor, o al menos, este tipo, no lo ha encontrado.

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